Acabo de leer la columna que escribe Pedro Francke (profesor y economista) en el semanario Hildebrandt, en sus trece. Quiero compartirles dicha columna y a la vez compartir mi sentimiento de total ¨acojudamiento¨, como escribiría Sofocleto.
Del 8 al 14 de Marzo del 2013
Los billonarios peruanos no son filántropos.
6.100´000.000 dólares, equivalentes a más de 15.000´000.000 (quince mil millones) de soles, es la fortuna estimada de don Eduardo Belmont Anderson, el peruano más rico. Según la revista Forbes, que todos los años presenta los billonarios a nivel mundial, su hermano Juan Fernando tiene otros 5.000´000.000 de soles. ¿Mareado por los ceros? Para los que leyeron un artículo mío anterior que también tenía cifras astronómicas, vale aclarar que estas cantidades no llegan a un trillón. Les falta 3 ceros. No hay aún ser humano en el planeta que tenga un trillón o un tera de dólares. Estamos hablando ¨apenas¨ de billones, miles de millones de dólares.
Eduardo Belmont Anderson, el hombre más rico del Perú.
Pero vaya que es plata. Si los 15 mil millones de soles se ponen en un banco o fondo de inversiones y le rinden un modesto 6% anual, don Eduardo Belmont puede gastar todos los meses 75 millones de soles eternamente, y seguir teniendo sus 15 mil millones. Imagínese tener tanta plata que si no se gasta 75 millones de soles todos los meses, es decir 2 millones y medio todos los días del año, simplemente su fortuna sigue apilándose, creciendo solita.
Gastar 75 millones de soles TODOS LOS MESES. ¿Es humanamente posible eso? Me imagino comprando Lamborghinis y Masserattis, pero tendrían que comprar al menos unos 50 carros al mes. ¿Qué haría luego de un año con 600 carros de lujo? ¿De qué tamaño tendría que ser mi depósito de carros?.
O podría comprar casas grandes, lujosas, amplios jardines y linda vista. Digamos de 10 millones de soles cada una. Pero tendría que comprar una media docena de casas CADA MES y en un año tendría 72 casas; sería horrible vivir saltando de casa en casa. Y todo eso sólo para que la fortuna no se pudra en depósito . Vaya que es plata un billón de dólares.
LAS MASAS Y LOS CERROS
Un análisis de los billonarios peruanos los agrupa claramente en dos categorías: los que se basan en las masas y los que explotan los cerros.
Junto con los Belmont, cuyos negocios son Esika y Yanbal, marcas de cosméticos con un ejército de vendedoras sociales, hay otro par de billonarios con grandes negocios para las masas. Carlos Rodriguez-Pastor comenzó con Interbank y de ahí sumó Plaza Vea, Inkafarma, cines, comida chatarra y ahora el negocio educativo. Su fuerte es lo que en la jerga empresariasl se llama el ´´ retail´´, nombre gringo para el comercio minorista realizado por las grandes cadenas. 8.500´000.000 (ocho mil quinientos millones) de soles es su fortuna.
Caricatura de Carlos Rodriguez-Pastor junto a sus empresas.
Le siguen los hermanos Rodríguez Rodríguez, dueños de leche Gloria, varias cementeras del sur y algunas azucareras, que suman 7.500´000.000 de soles. Si los Belmont Anderson y Rodríguez-Pastor han logrado posicionarse en el mercado, los Rodríguez son campeones en capturarlo: no hay mayor competencia en el cemento, y la leche evaporada hace gran negocio convenciendo a los comités del vaso de leche y al mismo MIDIS que la leche fresca es riesgosa y la única opción es, ¡oh casualidad! leche evaporada que ellos monopolizan.
Recuerdo el comercial ¨Luchito llegó el camión¨, el camión que compra a S/. 0.30 céntimos el litro de leche.
El segundo grupo son las mineras, claro está. Los hermanos Brescia Cafferata superan los 11.000´000.000 (once mil millones) de soles, pero aunque su base es la minería tiene también negocios en finanzas, seguros, pesca y salud. Eduardo Hochschild, entre mineras y cementeras, llega a 5,400 millones de soles. La familia Benavides de la Quintana, hoy encabezada por su hijo Roque, conocidos por su participación en la contaminadora Yanacocha, tiene 5 mil millones de soles. Oigan, si ya les sobra, ¿Por qué tanta angurria (Deseo vehemente o insaciable.) de querer sacar el proyecto Conga a como de lugar?
Sacado del ¨El roto¨ de Andrés Rábago.
FILANTROPÍA AUSENTE, DESIGUALDAD PRESENTE
Bill Gates es el segundo hombre más rico del mundo. Pero además de crear y dirigir Microsoft, que controla un mercado gigantesco de software básico, dedica su dinero a buenas causas. Vacunas para millones, investigación orientada a combatir las enfermedades de los pobres, educación rural con nuevos métodos. La Fundación Bill and Melinda Gates es su vehículo.
¿Ha oido usted hablar de la Fundación Belmont Anderson? ¿La filantropía Brescia? ¿Las obras sociales de leche Gloria? ¿El apoyo a la educación del grupo Benavides?
¿No hay pobreza y enfermedades en el Perú? ¿Está Chumbivilcas o Atalaya más lejos de Lima que lo que está el Chad o Malawi de Nueva York? Para los corazones de los billonarios peruanos, parece que sí.
Luego vienen a decirnos que no nos preocupemos por la desigualdad. Que no importa. Que ya se está reduciendo, así que tengamos paciencia. Que en verdad acaparar billones es un bien social. Ya, cuñao.
Sacado del ¨El roto¨ de Andrés Rábago.



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